¿Qué es la diabetes mellitus y qué la provoca?
La diabetes mellitus está provocada por una deficiencia absoluta o relativa de insulina. Los animales con una deficiencia absoluta o relativa de insulina reciben el nombre de diabéticos.

La deficiencia de insulina puede desarrollarse debido a distintas razones:

He oído hablar de la diabetes insípida: ¿es lo mismo que la diabetes mellitus?
No. La diabetes insípida, también conocida como “diabetes acuosa”, es provocada cuando se producen grandes cantidades de orina diluida. Es un problema mucho menos común que la diabetes mellitus. La diabetes insipidus está provocada por problemas en el cerebro o en los riñones. No hay glucosa presente en la orina de los animales con diabetes insípida.

¿Qué signos muestran normalmente los perros con diabetes?
Los síntomas más comunes de la diabetes mellitus son:

¿Qué significan los términos poliuria, polidipsia y polifagia?

¿Cómo se diagnostica la diabetes?
Su veterinario medirá los niveles de glucosa en sangre y examinará la orina de su perro para comprobar o descartar la presencia de glucosa y de cuerpos cetónicos.

Los niveles constantemente altos de glucosa en sangre junto con la glucosa en la orina suelen implicar que su perro padece diabetes mellitus.

¿Son todos los perros susceptibles a la diabetes?
Pueden verse afectados por la diabetes los perros de todas las edades. La diabetes suele darse en los perros mayores. Las hembras enteras (no esterilizadas) son las más comúnmente afectadas.

¿Qué otros problemas pueden estar asociados con la diabetes?
Los problemas asociados con la diabetes suelen apreciarse en los casos crónicos, y en el caso de los perros incluyen las cataratas.

¿Qué otras enfermedades tienen los mismos signos que la diabetes?
Los perros con diabetes mellitus beben y orinan mucho. También pueden tener un mayor apetito, aunque suelen perder peso. Otras enfermedades comunes en las que algunos o todos estos signos pueden verse incluyen:

Para llegar a un diagnóstico definitivo de la diabetes mellitus, su veterinario examinará los niveles de glucosa en la sangre de su perro y buscará glucosa y cuerpos cetónicos en la orina.

 

¿Cuál es la esperanza de vida de un perro diabético?
Con dedicación, el tratamiento y un estilo de vida correctos y una monitorización adecuada, un perro diabético debería tener la misma esperanza de vida que un perro no diabético.

¿Puedo seguir usando un vial de Insulina veterinaria si se congela?
No. La congelación destruirá las moléculas de insulina y el producto ya no será eficaz. Si un vial de insulina se congela en la nevera por accidente, deberíamos eliminarlo y usar un vial nuevo.

¿Puedo seguir usando un vial de Insulina veterinaria si me lo he dejado olvidado fuera de la nevera entre dosis?
La Insulina veterinaria debería conservarse en posición vertical, protegido de la luz y entre 2 y 8°C. Si se ha dejado olvidado el vial de Insulina veterinaria, por accidente, fuera de la nevera, consulte con su veterinario para que le aconseje si puede seguir usando ese vial de Insulina veterinaria o no.

He visto que hay algunos cristales alrededor del tapón del vial de Insulina veterinaria: ¿puedo seguir usándolo?
A veces se forman cristales alrededor del tapón del vial de Insulina veterinaria. Esto es algo raro, pero se debe a que el vial se ha conservado en la nevera o ha sido transportado de lado o boca abajo. Para mantener la cristalización bajo mínimos, el vial de Insulina veterinaria debería conservarse en la nevera en posición vertical. No obstante, si se forma una cantidad limitada de cristales, podremos usar Insulina veterinaria. El vial de Insulina veterinaria debería invertirse suavemente varias veces para que su contenido se mezcle bien antes de su uso.

¿Durante cuánto tiempo puedo conservar y usar el vial de Insulina veterinaria tras haber retirado la primera dosis?
Tras extraer la primera dosis del vial, Insulina veterinaria debería usarse antes del transcurso de 20 días.

He oído hablar de inyectores sin aguja o de bolígrafos de insulina para la administración de insulina. ¿Puedo usar estos utensilios para administrar Insulina veterinaria a mi perro?
En la actualidad, Insulina veterinaria está aprobado únicamente para su administración con jeringas. Debido a las siguientes razones, no es aconsejable utilizar los bolígrafos para insulina usados en humanos:

  1. Insulina veterinaria es la única insulina de 40 UI/ml en el mercado, lo que significa que el resto de los sistemas de inyección no están correctamente calibrados para administrarla.
  2. Carecemos de la experiencia de la inyección de Insulina veterinaria con inyectores sin aguja, y tenemos algunas preocupaciones con respecto a que las técnicas usadas pudieran dañar a los cristales de insulina y alterar la farmacocinética de la misma.
  3. En la actualidad no disponemos de Insulina veterinaria en un vial que sea compatible con los bolígrafos de insulina que hay en el mercado.
  4. Estos utensilios se han diseñado para administrar insulina a través de la piel de las personas. No hay pruebas de que la insulina pueda inyectarse de forma eficaz a través de la piel de un perro o un gato. La presencia de pelo podría hacer que la inyección resulte todavía más difícil.


¿Qué debo hacer si sé que he dejado de administrar parte de una inyección?
No intente redondear al alza la dosis de insulina. Es mejor dejar a su mascota hasta que necesite su próxima dosis de insulina y, a partir de ahí, continuar de forma normal. Un periodo breve con una concentración elevada de glucosa en sangre (hiperglucemia) no es tan grave ni peligroso como la posibilidad de provocar unos niveles bajos de glucosa en sangre (hipoglucemia) mediante el redondeo al alza y la administración de demasiada insulina.

¿Qué debo hacer si he administrado o creo haber administrado demasiada insulina?
Póngase en contacto con su veterinario y explíquele la situación.

Vigile a su perro cuidadosamente para detectar los signos de una concentración baja de azúcar en sangre (hipoglucemia):

Si observa cualquiera de estos signos, intente animar a su perro a comer un poco de alimento y, si no lo consigue, frote un poco de solución de glucosa o de miel en las encías de su mascota.

¿Qué debo hacer si creo que mi mascota tiene unos niveles muy bajos de glucosa en sangre (hipoglucemia)?
Los siguientes signos pueden ser indicativos de una hipoglucemia:

¿Qué hacer si observa estos signos?

  1. Proporcione alimento de inmediato.
  2. Si su mascota rehúsa comer, adminístrele glucosa lo antes posible. Mantenga siempre una fuente de glucosa preparada para elaborar una solución cuando sea necesario: por ejemplo glucosa en polvo que podrá mezclar con agua del grifo. Proporcione una cucharada de postre de glucosa por cada 5 kg de peso corporal. Administre la solución muy cuidadosamente, especialmente si su mascota no puede tragar bien o si está inconsciente. Asegúrese de que la solución no acabe en el tracto respiratorio. Si su mascota está inconsciente o no puede tratar, frote la glucosa en polvo sobre las encías y especialmente debajo de la lengua. Vigile sus dedos para evitar una mordedura accidental.
  3. Tan pronto como su mascota muestre signos de recuperación, proporciónele una pequeña cantidad de su alimento normal. Vigile a su mascota de cerca y consulte con su veterinario de inmediato.

           

¿Debe mi perro diabético seguir recibiendo sus vacunas anuales?
Para su mascota diabética, la administración de sus vacunas anuales es totalmente segura. De hecho, esta visita anual también proporcionará a su veterinario una buena oportunidad para hacer un chequeo completo a su mascota. Manteniendo sana a su mascota diabética, habrá menos fluctuaciones en sus necesidades de insulina.

¿Es seguro que a un perro con diabetes mellitus se le administre un anestésico general?
Normalmente, los animales necesitan tener el estómago vacío antes de ser anestesiados. Una mascota diabética que no haya sido alimentada necesitará mucha menos insulina. Su veterinario le aconsejará cuánta insulina proporcionar a su mascota antes de admitirla, o quizás quiera administrar una dosis reducida de insulina por usted. Generalmente, a una mascota diabética se le suele administrar fluidoterapia intravenosa durante la anestesia. Se trata de una forma de proporcionar líquidos al animal cuando no puede beber. A parte de necesitar una cantidad reducida de insulina y de fluidoterapia (que también se proporciona a los animales no diabéticos cuando están anestesiados), su perro diabético no corre un riesgo superior, con respecto a uno normal de la misma edad, debido a la anestesia.